Mostrando entradas con la etiqueta CEACCU. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CEACCU. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de diciembre de 2015

Mercadona y las Asociaciones de Consumidores analizan el comportamiento del consumidor y su percepción de la Cadena Agroalimentaria

El nuevo consumidor realiza compras de menor tamaño y prioriza el factor precio en los productos que adquiere. Es un consumidor más consciente, e inteligente, porque sabe que lo puede encontrar en diferentes formatos y precios

Esta es la conclusión a la que han llegado Mercadona y las asociaciones de consumidores CEACCU, FUCI, CECU, UNAE y UCA/CAUCE, en el estudio con título “El nuevo perfil del consumidor”; en el que, a través de cinco capítulos, se analiza al nuevo consumidor desde diferentes perspectivas.
En esta publicación se presentan las conclusiones del quinto y último capítulo, “Cadena Agroalimentaria Sostenible ante el nuevo perfil del consumidor”. Esta parte del estudio, ha sido elaborada por UCA/CAUCE y ya puedes descargarlo en este enlace.


·         “Un consumidor más racional”
En tiempos de crisis, el motor que mueve a las personas consumidoras para organizar su compra es el factor precio. La pérdida de poder adquisitivo refleja el verdadero sentimiento actual de los clientes. Ha surgido un comprador mucho más racional, que organiza y piensa la adquisición de productos según este factor,que decanta en un alto porcentaje la tipología de compra que va a llevar a cabo.

·         “Un consumidor más informado”
Nos encontramos con un nuevo consumidor que valora mucho la disponibilidad de información en relación al establecimiento comercial y que apuesta por el fortalecimiento de estos canales informativos.
La tendencia actual es que el consumidor quiera conocer qué está comprando, cómo se ha elaborado, dónde se ha fabricado, optando en todo ello por una comunicación 2.0, dónde el consumidor pueda informarse y que se le responda con una atención al cliente diferenciada. Por eso se valora de manera muy positiva por el consumidor el uso de las redes sociales y sus potencialidades.

·         “Un consumidor que demanda más productos frescos”
En materia de consumo alimentario, el consumidor reivindica una mayor presencia de productos frescos en los mercados. Se considera tarea y responsabilidad de la distribución comercial el poder garantizar la existencia de este tipo de productos frescos en sus establecimientos o lineales. Para ello, el nuevo consumidor es sensible a la necesidad de revisar los canales de distribución para obtener unas condiciones más ventajosas tanto para la cadena, como para el consumidor final.


·         “Un consumidor socialmente más responsable”
Las demandas del consumidor apuntan en la necesidad de avanzar y situarse del lado de este nuevo perfil de consumidor, sensible con el mantenimiento de la sostenibilidad de la cadena alimentaria y con el necesario equilibrio de las vías económica, social y medioambiental, para encontrar un punto óptimo de nivelación de todos los que forman la cadena agroalimentaria. Términos como “eficiencia”, “productividad”, “sostenibilidad”, “beneficio compartido”, “trato al trabajador”,etc empiezan a formar parte de sus demandas y los factores que influyen en sus decisiones de compra.
Con esta publicación, se termina la serie de estudios que han elaborado en este informe conjunto Mercadona y las Asociaciones de Consumidores y que abarca la percepción y las necesidades de los consumidores desde el ámbito social, medioambiental, económico, de la salud y formativo-informativo.

Recordamos los capítulos del estudio “Nuevo perfil del consumidor” :

·         Seguridad Alimentaria: presente y futuro.
·         Responsabilidad social y empresarial y Desperdicio de Alimentos.
·         Cadena agroalimentaria sostenible ante el nuevo perfil del consumidor. La respuesta a la demanda de productos frescos.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

UNAE, Asociaciones de Consumidores y Mercadona analizan los nuevos hábitos de consumo de alimentos


El consumidor español está más preocupado por su salud, dispone de más formación a la vez que demanda más información y es mucho más exigente y eficiente en la gestión de su compra.
Esta es la conclusión a la que han  llegado UNAE y las asociaciones de consumidores CEACCU, FUCI, CECU, y UCA/CAUCE y Mercadona tras una encuesta realizada a 750 familias en el ámbito nacional.
Esta encuesta se ha realizado en el marco de un estudio global con título “El nuevo perfil del consumidor”; en el que, a través decinco capítulos, se va analizando al nuevo consumidor desde diferentes perspectivas.
En esta publicación se presentanlas conclusiones del segundo capítulo,“Nuevos hábitos de compra y consumo de alimentos”.Esta parte del estudio, ha sido elaborado por CEACCU pudiendo ser descargado en este enlace .Los tres capítulos restantes, también serán públicos y accesibles, a través de este mismo medio y el de las citadas asociaciones, en los próximos meses.
También puedes consultar el primer capítulo del estudio dedicado a “El gran reto de la digitalización en el sector alimentario”.

Un consumidor más formado y más preocupado por su salud
Lamayoría de la población española, un 87%,demuestra su preocupación por llevar una dieta sana.Sin embargo, menos de la mitad, el 42%, reconocen no llevarla a cabo.  Así, cabe destacar que casi la mitad de los encuestados nunca toman un desayuno completo o que el consumo de fruta y verdura, pescado o legumbres no alcanzan las recomendaciones de una dieta sana y equilibrada.
Respecto a la información que los consumidores disponen en el etiquetado del producto es relevante el dato de que más del 70% de los encuestados afirman no leer totalmente la etiqueta, bien por el tamaño de la letra, por el exceso de información o porque sencillamente no la entienden(el 85 % de los encuestados dicen no entender la práctica totalidad de la información que aparece en la etiqueta), o no les aporta valor(el 61% de los encuestados piensan que las etiquetas no satisfacensus necesidades informativas).
Entre los aspectos de la etiqueta a los que los consumidoresprestan más atención son, por este orden: las fechas de consumo, los ingredientes y el origen del producto. Si bien es cierto que ciertas declaraciones nutricionales de los productos como “bajo en materia grasa”, “light”, “sin azucares añadidos”, etc, son bien aceptadas por el consumidor, el 73% de los encuestados opinan que alegaciones de saludcomo “cuida tu corazón”, “mejora tus defensas”, entre otrasno les aportan mucho valor, siendo muy críticos con dichas alegaciones. Solo el 34% de los encuestados están dispuestos a pagarmás por este tipo de productos.
Además, de los resultados de esta encuesta, se desprende que el consumidor actual está más formado. Expresiones como fibra, colesterol, antioxidantes, sal, omega- 3 y omega- 6, son las más conocidas y las que mejor entienden; mientras que otras expresiones como fitosteroles, grasas monoinsaturadas o grasas trans son las menos comprendidas entre los consumidores. De hecho, paradójicamente, y frente al aumento de la preocupación por la salud,  el 42% de los encuestados indican que lo que más les cuesta entender es la información referente a la composición nutricional y solo el 28% reconoce que la etiqueta le ha ayudado a saber más sobre alimentación/nutrición y salud.

Un consumidor más solidario y responsable
La preocupación por la salud no ha sido el único factor impulsor del cambio de hábitos de consumo de estos últimos años. La situación económica y la conciencia socialtambién hanprovocado que alguno de  esos hábitos estén cambiando. Así, la mayoría de los consumidores, el 63%,reconocen que compran realmente solo lo que necesitan y que las razones principales de tirar alimentos son por haberse pasado de fecha (en el 31% de los casos) o porque son restos que no se pueden utilizar (en el 30% de los casos). Aun así, es evidente en todos los casos que existe una  tendencia a evitar el desperdicio de alimentos en los hogares aunque haya aún mucho camino por recorrer.

Recordamos los capítulos del estudio “Nuevo perfil del consumidor”:


  • El gran reto de la digitalización en el sector alimentario.
  • Nuevos hábitos del consumo de alimentos. Decisiones de compra, factores y entorno.
  • Cadena agroalimentaria sostenible ante el nuevo perfil del consumidor. La respuesta a la demanda de productos frescos.
  • Seguridad Alimentaria: presente y futuro.
  • Responsabilidad social y empresarial y Desperdicio de Alimentos.

viernes, 22 de mayo de 2015

UNAE junto con las Asociaciones de Consumidores, CEACCU, CECU, FUCI, UCA/CAUCE, y Mercadona identifican cómo es el nuevo perfil del consumidor español


El nuevo perfil del consumidor español es un consumidor más eficiente y exigente, más preocupado por su salud, y más solidario y responsable. Además es más comunicativo y está más informado.
Esta es la conclusión a la que han llegado UNAE y las asociaciones de consumidores CEACCU, CECU, FUCI, UCA/CAUCE y Mercadona, fruto de su colaboración, tras realizar un estudio sobre “El nuevo perfil del consumidor”

El estudio sobre el nuevo consumidor recoge un análisis desde diferentes ámbitos como el social, medioambiental, económico, de salud y el formativo-informativo. Entre otros, revela factores como la evolución tecnológica, el binomio salud-alimentación y expone cómo la situación económica y social a nivel mundial han modificado su comportamiento. El consumidor de hoy no es el mismo que el de hace una década y así lo presentan las asociaciones de consumidores y Mercadona en un estudio de cinco capítulos.
Un consumidor más eficiente y exigente
La situación económica de los últimos años ha generado cambios en el perfil del consumidor medio. El consumidor de hoy está dispuesto a buscar lo que necesita, dispone de más opciones e información y ha aprendido a comprar donde encuentra aquello que quiere. En muchos casos es determinante el factor precio, pero no es el único. En ningún caso se renuncia a la Calidad y a la Seguridad Alimentaria del producto. Además, existen otros factores que están ejerciendo su influencia en los hábitos de compra: el consumidor comienza a demandar productos más saludables, medioambientalmente sostenibles, con formatos que faciliten evitar el desperdicio y que sean elaborados por empresas con una responsabilidad social reconocida y, todo ello, facilitado a través de los nuevos canales de compra.
Un consumidor más formado y más preocupado por su salud
Aunque, todavía queda mucho camino por recorrer, es cierto que una gran mayoría de la población española demuestra una preocupación por llevar una dieta sana; también lo es que menos de la mitad reconocen llevarla a cabo. Sin embargo, los esfuerzos que se están realizando desde todos los ámbitos permiten visualizar un cambio de tendencia en el consumo que repercutirá, en un futuro,en la disminución del sobrepeso y la obesidad y sus enfermedades derivadasen la población.
Un consumidor más solidario y responsable
Paulatinamente, y quizás incitada por la crisis económica, la sociedad se va haciendo consciente de que todos somos responsables, cada uno en su papel, para evitar el desperdicio de alimentos y fomentar un consumo responsable. El desperdicio de alimentos es el claro indicador de prácticas insostenibles desarrolladas en el mercado global. Todos los actores implicados –productores, distribuidores y consumidores- tenemos en nuestras manos avanzar en la solución de este gran problema. Las prácticas responsables, junto a un consumo informado y consciente, han de componer el escenario futuro para un cambio en el modelo agroalimentario, que deberá ser sostenible, capaz de alimentar a toda la población mundial y con el necesario equilibrio entre economía, sociedad y medioambiente.
Un consumidor más conectado
La segunda década del siglo está siendo, sin lugar a dudas, la de Internet, las redes sociales y los dispositivos inteligentes. El consumidor español actual destaca por hacer un uso masivo de tecnología, como la del smartphone, así como por confiar más en el comercio online o e-commerce; propiciado también por la necesidad de reducir el tiempo en los procesos de consumo. Además, todavía se tienden a infravalorar las ventajas que pueden ofrecer las redes sociales al consumidor. Sin embargo, éstas se han tornado en esenciales para el comercio y, en la próxima década, serán imprescindibles. La clave será la transparencia entre los actores.
Un consumidor más informado
Se configura un nuevo consumidor que valora mucho la disponibilidad de información. La tendencia es que quiera conocer qué está comprando, cómo se ha elaborado, dónde se ha fabricado. Para ello, se vuelve esencial la comunicación 2.0, a la que el consumidor recurre para informarse u obtener una atención al cliente diferenciada. Por eso valora de forma muy positiva el uso de las redes sociales.Sin embargo, se observa cómo los deseos e inquietudes del consumidor medio todavía no están sustentados en un conocimiento, real, imparcial, y formado de aspectos como la nutrición, la ecología, el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la formación de precios, el desperdicio de alimentos, las alegaciones nutricionales, entre otros temas. Para mejorar el conocimiento del consumidor en estos factores, la labor e implicación de las asociaciones de consumidores así como la colaboración de Mercadona y la distribución, son fundamentales para favorecer la formación/información y la transparencia con y para los consumidores.

El estudio, que será público y accesible a través de este mismo medio y el de las citadas asociaciones, se irá presentando en los próximos meses en forma de capítulos:
·      Nuevos hábitos del consumo de alimentos. Decisiones de compra, factores y entorno.
·      Cadena agroalimentaria sostenible ante el nuevo perfil del consumidor. La respuesta a la demanda de productos frescos.
·      El gran reto de la digitalización en el sector alimentario.
·      Seguridad Alimentaria: presente y futuro.

·      Responsabilidad social y empresarial y Desperdicio de Alimentos.